¿Sabías estas cosas de la Edad Medieval?

En la actualidad, nadie se acuerda de la edad medieval, salvo lo que algunos pueden decir acerca de ella porque lo leyeron en algún libro. Pero lo cierto es que la edad medieval es una época tan lejana de la humanidad que pocos datos certeros se tienen de ella. Los indicios arqueológicos y paleontológicos que gracias a la ciencia y a la tecnología son encontrados hoy en día, nos ayudan a describir con un alto índice de verdad las cosas que sucedieron en aquella remota época. Desde la redacción de esta web nos hemos encargado de recopilar las más extrañas e insólitas, poco conocidas por el público en general y ni siquiera por la gente erudita de Fontaneros Santa Monica Rivas, para conocer a profundidad y de manera divertida los acontecimientos que caracterizaron la Edad Medieval. Así que ¿Sabías estas cosas, que a continuación te presentamos, de la Edad Medieval?

  1. Todas las prendas de vestir eran teñidas de manera natural con los tintes que la naturaleza ofrece. Por ejemplo, rudimentariamente, extraían los colores de los copos de lana, las cáscaras de cebolla, las hojas de los árboles o los zumos de las frutas o vegetales. En la actualidad este tipo de extracción de tintes está prácticamente en desuso.
  2. Aunque no realizaban las mismas funciones que los dentistas que hoy en día conocemos, en la época medieval el dentista iba de casa en casa a sacar las muelas de la que los pacientes aquejaban insufrible dolor. Lo hacían sin nada de higiene y con un redoble de tambor para amortiguar los gritos de dolor de la persona a la que se le sacaba la muela.
  3. El bañarse en la época medieval no era una práctica habitual en las personas como lo es ahora. Incluso, muchas enfermedades se proliferaron durante esa época por falta de higiene personal. Se cree que de 10 personas sólo una se bañaba todos los días en la época medieval.
  4. A diferencia de en la actualidad, en la época medieval los abanicos no eran usados para aliviar el calor, sino para ventilar el mal olor de algunas personas debido a su falta higiene. Por consiguiente, el abanico no era una prenda de vestir de elegancia sino de necesidad.
  5. Las maneras de comer en esa época eran muy distintas, pues no existían ni tenedores, ni cucharas ni los platos que hoy conocemos. Simplemente, si se comían carne, se mordían los trozos justo como venían y se acompañaban con un pedazo de pan. Para no fregar los platos, se daban los panes mojadas en la salsa de la carne a los pobres.
  6. La barba era un aspecto casi sagrado de los hombres, por ende, se consideraba un ultraje de gravedad jalarle la barba a un hombre. Incluso, la expresión “por las barbas del abuelo” se debe a esta cultura.
  7. Entre los trabajos femeninos y masculinos de fontaneria en Getafe había poca diferencia, a excepción de las labores de tejido que eran exclusivamente para damas. La igualdad de géneros sí existía y no había una fuerte discriminación racial o de género.