Castillo del Conde de Alfaz, todo un clásico en cenas medievales

Es toda una institución, pionero en la celebración de eventos medievales. El Castillo del Conde de Alfaz lleva décadas ofertando divertidísimas y trepidantes cenas medievales que hacen las delicias de grandes y pequeños. Situado en Altea, es difícil pasar unos días en la costa alicantina y ser capaz de resistirse a participar en una de sus cenas.

Un moderno castillo que, sin embargo es capaz de hacernos retroceder en el tiempo varios siglos, hasta aquella época en la que los caballeros peleaban por las damas y se enfrentaban en competitivos torneos.

Castillo del Conde de AlfazAquí el visitante es, más que un espectador de lujo, casi un protagonista de una historia ambientada en la Edad Media, de un torneo entre caballeros rivales o entre moros y cristianos que tendrán que demostrar más pericia y más valentía que sus contrincantes.

Luchas a caballo, cuerpo a cuerpo, con lanzas y espadas, con mazas…un espectáculo en el que apenas se puede desviar la vista para otro de los aspectos importantes: la cena. En una sencilla vajilla (nada de delicados platos decorados, copas talladas o modernos cubiertos) ricas y sencillas viandas que a todos gustan.

Divertido y animado, en un recinto en el que todo está dispuesto para que el torneo se vea perfectamente desde el graderío, con caballeros perfectamente ataviados, es muy sencillo sentirse como en otra época. Una experiencia única que merece la pena vivir en primera persona.

Y es que las cenas medievales tienen algo de especial, por eso son perfectas para disfrutar en familia, ya que los más pequeños no solo se lo pasarán en grande, sino que además podrán aprender algo de historia. Y perfectas también para acontecimientos especiales o celebraciones en las que se quiera hacer algo único, diferente y que se pueda recordar toda la vida. Y el Castillo del Conde de Alfaz es ya veterano es esta bonita tarea.

¿Cuál fue la primera miniatura de Warhammer 40000?

Muy posiblemente en algún momento hayas oído hablar de Warhammer 40000, el clásico juego de estrategia basado en miniaturas de soldados, criaturas de ciencia ficción o vehículos de guerra, que fue furor durante los ´90 y que aún hoy muchos coleccionan. Sin embargo, poco se sabe de los comienzos de Warhammer 40000, hasta que el juego alcanzó popularidad, y es por eso que en esta ocasión queremos enseñarte una de sus máximas curiosidades.

En efecto, Warhammer 40000 lleva ya una buena cantidad de ediciones, en cada una de las cuales se han ido lanzando extensiones que agregan nuevos personajes y otros elementos para que la diversión se haga más grande, al igual que la facturación, por qué no decirlo. Y sin embargo, son muchas las personas que se siguen preguntando, entre esa enorme cantidad de criaturas, cuál fue la primera en aparecer en escena, y nosotros podríamos darte la respuesta que estás buscando.

Lo concreto es que no hay una forma infalible de conocer cuál fue la primera criatura de Warhammer 40000, pero sí un método que nos permite pensar cuál de ellas fue la piedra fundamental en la que se basaron las demás. Pocos lo saben, pero cuando Warhammer 40000 fue lanzado, se nos otorgaba un bono que podíamos canjear por una criatura específica, y es de considerarse que ésta ha sido la primera de todas entonces.

Te estarás preguntando entonces cuáles son las señas o características principales que diferencian a la primera criatura de Warhammer 40000 de las demás que podamos encontrarnos, y tenemos que decir que se trata de un enano ni más ni menos, parecido a los actuales sí, pero un poco más pequeño por corresponder a una de esas ediciones iniciales, que además cuenta con una especie de arma de metal, y para la época en la que fue comercializada la pieza, se la nota mejor esculpida que las demás. Tal vez por eso fuera la que canjeaban con ese bono…