Castillo del Conde de Alfaz, todo un clásico en cenas medievales

Es toda una institución, pionero en la celebración de eventos medievales. El Castillo del Conde de Alfaz lleva décadas ofertando divertidísimas y trepidantes cenas medievales que hacen las delicias de grandes y pequeños. Situado en Altea, es difícil pasar unos días en la costa alicantina y ser capaz de resistirse a participar en una de sus cenas.

Un moderno castillo que, sin embargo es capaz de hacernos retroceder en el tiempo varios siglos, hasta aquella época en la que los caballeros peleaban por las damas y se enfrentaban en competitivos torneos.

Castillo del Conde de AlfazAquí el visitante es, más que un espectador de lujo, casi un protagonista de una historia ambientada en la Edad Media, de un torneo entre caballeros rivales o entre moros y cristianos que tendrán que demostrar más pericia y más valentía que sus contrincantes.

Luchas a caballo, cuerpo a cuerpo, con lanzas y espadas, con mazas…un espectáculo en el que apenas se puede desviar la vista para otro de los aspectos importantes: la cena. En una sencilla vajilla (nada de delicados platos decorados, copas talladas o modernos cubiertos) ricas y sencillas viandas que a todos gustan.

Divertido y animado, en un recinto en el que todo está dispuesto para que el torneo se vea perfectamente desde el graderío, con caballeros perfectamente ataviados, es muy sencillo sentirse como en otra época. Una experiencia única que merece la pena vivir en primera persona.

Y es que las cenas medievales tienen algo de especial, por eso son perfectas para disfrutar en familia, ya que los más pequeños no solo se lo pasarán en grande, sino que además podrán aprender algo de historia. Y perfectas también para acontecimientos especiales o celebraciones en las que se quiera hacer algo único, diferente y que se pueda recordar toda la vida. Y el Castillo del Conde de Alfaz es ya veterano es esta bonita tarea.