Antiguos tesoros medievales han sido descubiertos en Girona

Girona, a lo largo de toda su vasta historia, se ha caracterizado como una de las localidades que mejor conserva sus patrimonios históricos y culturales, demostrando que valorar el pasado es saber planificar un buen presente. Prueba fehaciente de lo dicho son los múltiples hallazgos de piezas de la historia de la época medieval de Girona que son conseguidos tanto por los científicos, como arqueólogos y paleontólogos, como por gente común de la propia localidad que en sus labores de construcción descubre en legado de sus antepasados. En esta oportunidad, en las obras de una óptica un grupo de personas ha hallado un nuevo lienzo de la muralla de la época medieval del Areny que se cree pude ser originario del siglo XIV.

Así mismo, en las obras de la óptica también se halló una arcada renacentista cuyo marco lo componen dos angelitos. Cualquier científico del pasado amaría encontrar así de súbito este par de tesoros medievales que recientemente fueron hallados en Girona y que seguramente enriquecerán la cultura histórica de la comunidad mediante la subsecuente exposición en museos luego de que los especialistas les realicen los respectivos estudios y análisis. Los expertos indican que el lienzo de muralla hallado no sólo es clara muestra de la riqueza de la historia medieval de Girona, sino también testimonio del progreso de la muralla que ha sido ejemplo de los cambios en los límites de la localidad.

Por su parte, Juan, trabajador en Fontaneros, piensa que todo lo antiguo que sea descubierto en el presente debe ser atesorado como prueba fehaciente de nuestro pasado que valide lo escrito por los historiadores e incluso modifique aquellas cuestiones históricas que con certeza no se conocían. Volviendo al tema que nos compete, el hallazgo de los objetos de la época medieval se suscitó en la calle Argenteria, específicamente, donde se está reformando un antiguo local en una nueva tienda que llevar por nombre Òptica del Bulevard Argenteria.

No se debe olvidar que la muralla fue construida por mandato del rey Pere III el Ceremoniós en el siglo XIV con el objetivo de reforzar la seguridad de los disimiles burgos crecidos fuera de los muros de la Força Vella. Así mismo, es menesteroso rememorar que, en el año 2017, en la misma calle Argenteria, en unos edificios en obras cercanos a la construcción de la óptica, se hallaron los primeros tramos físicos de la muralla, lo que nos indica que ya la localización de la misma no puede ser desconocida por los historiadores.

Según el estudio llevado a cabo por la arqueóloga Maribel Fuertes al lienzo recientemente descubierto, el mismo cuenta con unas dimensiones de 2,5 metros de espesor con una altura de alrededor de 15 metros, es decir, una muralla muy resistente y, sobre todo, muy pétrea. Sin duda alguna, las propietarias de la óptica, Dolores Redondo y Marta Font, han sido las que más estupefactas han quedado por el descubrimiento de todas estas piezas de altísimo valor histórico.