El castillo de Belmonte, escenario de torneos medievales

En la provincia de Cuenca encontramos una pequeña joya medieval: el castillo de Belmonte. Un maravilloso edificio de estilo gótico-mudéjar mandado construir en el siglo XV por el marqués de Villena, Juan Pacheco.

Un castillo con una historia apasionante. Aquí vivió Juana la Beltraneja durante el enfrentamiento con Isabel la Católica y aquí se firmó la paz entre los partidarios de ambas, que aspiraban al trono de Castilla. El castillo sufrió importantes daños tanto en la Guerra de Secesión como en la de Independencia, pero la emperatriz Eugenia de Montijo decidió rehabilitarlo y darle un toque francés para convertirlo en residencia.

Un hermoso castillo perfectamente conservado cuyo atractivo no es únicamente que se pueda visitar, sino que permite retroceder en el tiempo y contemplar en vivo algunos aspectos de una época convulsa pero apasionante como fue la Edad Media. Y es así porque desde hace años este castillo se ha convertido en escenario perfecto de apasionantes combates medievales.

Combates de relevancia internacional. Aquí se ha celebrado el I Mundial de Combate Medieval y, más recientemente, el Torneo Internacional de Combate Medieval HMB Europa Open Desafío Belmonte. Más de 120 luchadores de distintos países participaron en el último, con una gran aceptación por parte del público.

El combate medieval es una disciplina realmente impresionante. Basado en los torneos a pie medievales, hay varias modalidades según el arma utilizada y los participantes: escudo y espada, espada y broquel, espada larga, melés, etc. Los luchadores, además, llevan armas y vestiduras de época, es decir, pesadas armaduras que alcanzan incluso los 30 kilos y, por supuesto, protecciones añadidas para garantizar su seguridad.

Se consigue así recrear antiguos combates con una fidelidad asombrosa y de una espectacularidad que hace disfrutar a lo grande a quienes lo contemplan. De hecho, las citas de combate medieval que se realizan en el castillo de Belmonte se han convertido ya en un clásico.

La historia detrás del festival romano de Lugo.

Lugo es una ciudad conocida por su belleza. Parecido como si fuese un escenario de una parte de un filme de la nobleza en tiempos medievales logró cautivar a muchos. Este municipio es de origen romano fue fundado por Paulo Faibo Máximo en el año 25 antes de Cristo y es reconocida como la más antigua de Galicia. Existen muchas atracciones que se deberían chequear al visitar este sitio pero uno que vamos a hacer énfasis actualmente es del festival romano que está vigente en la ciudad.

Generalmente se celebra entre los días 10 y 21 de junio y posee una serie de tradiciones que rinden tributo a tendencias culturales romanas y celtas. En las ediciones se celebra el pasado romano de Lugo. Consta de fiestas de recreación histórica que hacen referencia a los primeros siglos después de Cristo. Durante este tiempo la ciudad se expandió y se fue desarrollando en algo mucho más importante. Además se hizo la muralla romana que en el año 2000 fue considerado como patrimonio mundial, es una muralla con la hazaña de tener todo su perímetro intacto. Se muestran complacidos por ser parte de los sponsors de este festival romano de la ciudad. Y por otro lado la que suele aportar dinero para este festival ha decidido no hacerlo en este año.

Existen muchas cosas que se pueden hacer en el festival, presenciar desfiles de legiones romanas, experiencias gastronómicas, personas peinadas como la época, un mercado artesanal, además de campamentos militares, eso sin contar las bodas celtas y los fabulosos espectáculos de fuego.

Este festival es un viaje al pasado, y como una máquina de tiempo, viajamos a distintos épocas con celeridad, logrando hacerte saber de la cultura detrás de la ciudad además que en desfiles siempre hay algo que se puede disfrutar en ello. Presenciar una boda celta es un gran espectáculo para ver, igual a las personas “vistiéndose” y peinándose para la ocasión. Adéntrese a Lugo, lugar donde encontrará un sinfín de aventuras, presenciará una muralla que está incluida como patrimonio mundial y presenciar los desfiles siempre es lo más divertido de todo. El sitio cobra vida.